Con toda la voluntad y ganas, así viajaron nuestros tripulantes a la Isla de Margarita para afrontar la segunda edición de la Superliga de Baloncesto de Venezuela. Y no defraudaron.

Con todo y que el conjunto mirandino contó con una de las nóminas más jóvenes del certamen, eso no fue impedimento para que los jugadores mostraran sus respectivos carácter competitivo una vez les tocó dirimir una acción tras haber sonado el silbato que indicaba el salto entre dos.

Con gallardía, todos fueron capaces de plantar a los rivales y dejar sus huellas para así ser considerados como unos profesionales en todo el sentido de la palabra, gracias en gran parte a lo que fue la filosofía del coach Lucas Zurita y la de todo su grupo técnico, siempre bajo la aprobación de una directiva que creyó en ellos y manifestó su satisfacción por lo conquistado una vez culminó la campaña.